No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
No se nada.
Soy incapaz, aún, de enseñarle algo a alguien.
Debo aprender a enseñar. Debo aprender.
Menos sueños
Más café
Más libros
Más paseos en bici
Más mascotas
Más postres
Más diversión
Menos gente
Menos mierda.
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
No hay cambios, todo sigue igual pero mantengo la esperanza de que esto pueda mejorar.
Haré lo posible por demostrar que mis sentimientos son reales y hare lo posible por demostrarle que esto no es ni ningún tipo de juego para mi.
A veces estar despierto a altas horas de la noche no es nada placentero.
Intentaré dormir. Aunque, a decir verdad, algo inverso sucede en mi sistema: tantos desvelos no hacen mas que provocarme más insomnio. Entablado, dicen en el barrio.
Pero no pierdo lo sueños.
Ahora, antes de dormir, escucho con sonido muy bajito una canción de una banda originaria de un pais que probablemente nunca conoceré.
Hasta mañana (o después).