Estar enfermo

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Estar enfermo cuando menos lo necesitas es clasico de la vida de alguien que se siente marcado por el destino. Clasico de alguien que siente no tener control sobre el mismo.

Estar enfermo cuando menos lo necesitas es señal clara de que en realidad era necesario. Es señal de que hay limites sobre los cuales uno no puede extender su poder de descicion.

Estar enfermo, estar loco, estar en dos lugares a la vez, estar acostado, estar corriendo, todos son inevitables pasos de un destino que tenemos marcado. Un destino provocado por nuestras acciones.

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Hoy "aprovechando" el dia de descanso que derivo de mi inesperado malestar, tuve la oportunidad de ver Stranger than Fiction (2006) del director
Marc Forster , y efectivamente, quienes me la recomendaron se quedaron cortos simplemente es una pelicual que deben rentar o comprar, hacer palomitas, servirse un gran vaso de refresco de su preferencia y ver como la vida de alguien demasiado normal, resulta ser todo lo contrario.

A veces, muchas veces, yo he soñado con algo asi. Con tener alguna particularidad que evite la monotonia en mi vida o en su defecto que me saque de raiz de ella.

Como un regalo, dejo tres canciones que posiblemente no demuestren nada de lo que he dicho, sin embargo las 3 son piezas fundamentales en la historia que se nos ha querido contar.

Wreckless Eric - Whole Wide World
The Jam / That´s Entertainment
Spoon / The Book I Write

No soy ni critico de musica y mucho menos de cine, pero se bien lo que se siente al estar encerrado en la introspeccion y lo que es sentir que cada uno de tus pasos pertenece a un deja vú constante y desesperante. Y se muy bien que quienes hayan sentido eso disfrutaran Stranger Than Fiction.

(anexo agradecimiento a geena, que es quien trajo el DVD a casa)

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Y sigues enfermo, la temperatura sigue siendo alta y las medicinas ya dejaron un sabor nauseabundo en tu boca por el resto del dia.

Estar enfermo significa que tu cuerpo te pidio vacaciones de ti mismo, se rompe un esquema, sigues tosiendo y tomando el té que te has preparado.

Estar enfermo es el pretexto perfecto para bajar a la planta baja de tu casa, encender la televisián y ver una pelicula, en un tiempo que estaba y estará destinado otros dias, a trabajar y cumplir con obligaciones.

Estar enfermo, tal vez es necesitar no estar en otro lado

Negación

Hay dias en los que nada sale realmente mal, uno se escapa temprano del trabajo, duerme una reconfortante siesta en el autobus de regreso a casa, el subterraneo parece se encuentra benevola y extrañamente semi-vacio y la gente, casi toda, parece haber tomado un buen baño en la mañana.

Nada esta fuera de lo normal, todo pinta bien y parece que no ocurrira nada extraordinario, llegaste a casa y encendiste un par de cigarros antes de darte cuenta que no era gula, que en realidad tenias hambre, hablas con tu papá (por fin), de futbol y de tu trabajo. Te comprometes a comprar boletos para el estadio.


Te dan ganas de no estar en donde estás.

Entras a tu cuarto (whiskey en mano) y todo esta en un extraño orden -ayer lo arreglaste-, hasta tu mascota (supongamos un hamster) está tranquilo y con ganas de dormir -al parecer- toda la noche.

Enciendes otro cigarro que maquille las ansias que tienes desde el momento en que abriste los ojos, la necesidad que tienes de responder a las preguntas que una cabeza en tu situación nunca debería hacerse.

Hojeas el periódico aunque no pones atención a las noticias, solo ojeas y sientes que nada va a pasar, sabes que algo esta pasando y no quieres saber que es. Sigues leyendo.

Supongo que así se siente la negación, una que  cuando es implacable y magnífica puede producir 2 puñaladas autoinflingidas en el pecho como las que terminaron con la vida de Elliott Smith.  
Escuchar este disco que escucho es como dar la vuelta y recordar que el regreso a casa puede ser en cualquier momento, que la tristeza puede ser la mejor compañera de los que no son felices.
Terminas de escribir, sabes que esto es el inicio de una etapa donde tu mente empezará a jugar contigo. Prendes otro cigarro mentolado y vas quitándote el disfráz corportativo que te acompaño durante el día.

Duermes.