El tamaño no importa

Pensemos en nosotros como una explosión que está sucediendo, no como en reactivos que tienen que mezclarse para reaccionar. Pensemos en nosotros como un sólo sistema que ya está vivo, uno al que sólo le hace falta adquirir autoconciencia en todos los niveles.

Imagínense que en ese sistema permitimos la entrada y salida de un flujo intenso de energía -empujándolo así a un lugar bien alejado del equilibrio-

Probablemente lograríamos que tanto el número como el tipo de resultados históricos se incrementara de forma considerable.

Impresionante y sencilla forma de hacer reaccionar al reactivo.

Por otra parte, es un hecho que cuando un sistema pasa de un estado a otro (los clásicos le dicen bifurcación, aunque todos conocemos otra palabra que rima y se adapta), suceden movimientos y fluctuaciones menores que van a afectar de manera innegable y crucial el resultado final. Entendamos esto como un "el tamaño no importa" adapatado a la subversión y lo establecido.

Al final lo que necesitamos es modificar la realidad. Antes entonces tenemos que estar seguros de que entendemos que la realidad es un flujo imparable de energía y materia, con transiciones demasiado críticas. Y cada que esta realidad acumula una nueva capa se abren las posibilidades y se le borra lo lineal a la creación de nuevas estructuras y nuevos procesos.

Y todo, absolutamente todo es una manifestacion de esa realidad, las piedras, las palabras, las miradas, las ideas, las mascotas, los besos. Todo es una representación de las diferentes e ininteligibles vías por las que el flujo de materia y energía se expresa.

¿Qué nos queda?

Entender que lo que nos pasa, pasa en todas direcciones. Entender que aquello que nos afecta, afecta en todas direcciones. Tenemos que entendernos. Yo puedo, sin pena alguna, proclamar que me encantaría entenderme lo antes posible.

Y después levantarnos. Levantarnos como mejor se nos ocurra y siempre evitar a toda costa que esta puta enfermedad llamada ignorancia nos corroa la vida, estoy seguro que tú y yo -reactivos- estamos hartos de sentir que no tenemos control -no reaccionamos-, estamos cansados de recordar los momentos que nos hicieron perderlo.

Cortázar me enseñó que Borges repetía constantemente una especie de mantra que iba más o menos así “todos los hombres, el hombre

Hoy quiero creer que nuestra explosión puede empezar cuando seamos -por fin- seguros de que estamos listos, cuando por fin podamos ser ese movimiento o fluctuación menor que afecte de manera innegable y crucial el resultado final de nuestra realidad.

(Para el Movimiento Real-Egocentrista, agosto 2011)

5 han reaccionado:

Mono dijo...

Que gran texto hermano, se me hace que ya estas de vuelta

SieSeiS dijo...

la onda de despertar y levantarse, hacer reaccionar a los reactivos y desencadenar las acciones/reacciones empiezan por el principio, ya lo tienes, siguele.

Loocila dijo...

Muy bien!

Max Colours dijo...

Hoy chocamos, mañana también. Chocamos estando de frente, chocamos estando dormidos, chocamos despacio, chocamos a distancia. Hoy me desperté para volverme a cansar, mañana ya no. Gracias abuelita, que tu no me enseñas quien soy, me enseñas quien eres.

biz dijo...

Espera un poco, un poquito más.